Clavo en grano
La aromática especia que nunca pasa de moda
El clavo de olor siempre estuvo allí.
Nos referimos en aquellas cocinas de antes. Las de nuestras madres y abuelas.
Lugares mágicos donde se cocinaba lento. Con pocos ingredientes. Pero con mucho mucho amor.
Una olla burbujeando. La calma flotando en la cocina. Y aquellas manos tan diestras machacando varios clavos en un mortero. Aquel repicar enérgico se escuchaba desde cualquier rincón de la casa y anunciaba que un rico guiso se cocinaba despacio en el fuego.
Hoy en día, cocinar es otra historia. Nuestro ajetreado estilo de vida impide que cocinemos con la calma de antes. Aunque ciertas cosas llenas de autenticidad, como aromatizar nuestros guisos con el sabor dulce y amaderado del clavo, se siguen haciendo y se seguirán haciendo siempre.
¿Te apetece saber más sobre la evocadora fragancia de nuestro Clavo en grano?
Por qué es especial nuestro Clavo…
¡Por su calidad excepcional!
Pon uno de nuestros clavos en la palma de tu mano y observa su pequeño tallo. Es de un marrón oscuro y está muy terso; no está arrugado ni roto. Luego presiona el tallo con tu uña, verás que desprende aceite.
Ahora fíjate en la parte superior del clavo, ¿ves su forma redondeada? Así son los pétalos de una flor de clavo sin abrir.
Estas son dos características típicas de los clavos que poseen una gran calidad. ¡Y en este frasco te esperan 30 g de clavos de olor de calidad máxima para que los disfrutes en tus recetas!

