Carmencita y el azafrán, protagonistas en El Mundo

24 abril 2026

Nos hemos colado en las páginas de Metrópoli, el suplemento de los viernes de El Mundo, con una historia que empieza hace más de un siglo y que hoy sigue evolucionando. Una historia que habla de cómo trabajamos una de las materias primas más valiosas del mundo, pero también de cómo anticipamos escenarios complejos para garantizar su disponibilidad.

El azafrán -el conocido “oro rojo”- no es solo una especia. Es nuestra historia, es origen y, en momentos como el actual, también es noticia. El reportaje pone el foco en este ingrediente clave para entender no solo nuestra gastronomía, sino también el contexto internacional que lo rodea, con un mercado condicionado por factores globales y una producción altamente concentrada en países como Irán.

En este contexto, la pieza pone en valor algo que forma parte de nuestra manera de trabajar desde siempre: la previsión. Gestionar el azafrán no es solo conocer el producto, es entender el mercado, anticiparse y asegurar el suministro incluso en escenarios de incertidumbre. Hoy, esa capacidad nos permite mantener la estabilidad en un momento en el que el sector está especialmente expuesto a tensiones internacionales.
Pero más allá del dato, hay algo que no cambia. El azafrán fue el origen de Carmencita y sigue siendo, de alguna manera, su alma. Un producto que nos conecta con nuestro pasado y que, al mismo tiempo, nos obliga a mirar hacia adelante con responsabilidad, conocimiento y visión global.

Aparecer en El Mundo no es solo una presencia mediática más. Es el reflejo de una realidad: los medios recurren a Carmencita cuando quieren hablar con rigor del azafrán, la especia más codiciada del mundo. Ya lo hizo TVE en Aquí la Tierra, también TV3 durante Alimentaria en el magazín matinal de la cadena catalana, y lo han hecho otros medios que han encontrado en nosotros una fuente de credibilidad, conocimiento y contexto.

En un mercado tan sensible al origen, la calidad y el abastecimiento, la experiencia marca la diferencia. Pocas especias concentran tanto valor gastronómico, cultural y económico en una hebra tan pequeña. Y ahí, aportamos algo más que una simple trayectoria: conocimiento del mercado, contacto directo con la materia prima y una mirada experta para explicar por qué el “oro rojo” sigue siendo mucho más que un ingrediente. Así lo ha reflejado el diario El Mundo en su interior.