02 junio 2026
Como patrocinadores de la escuela gastronómica madrileña desde sus inicios, hemos acompañado la graduación de su cuarta promoción. Sergio Pita, jefe de área de Carmencita en Madrid, ha ejercido como padrino de la ceremonia.
Formar parte del futuro de la gastronomía comienza mucho antes de que un cocinero llegue a una gran cocina. Empieza en las aulas, en esa etapa en la que cada alumno aprende a construir su propia manera de entender el sabor. En Carmencita creemos profundamente en ese camino. Por eso, desde hace años estamos al lado de algunas de las escuelas gastronómicas más relevantes del país, como el Basque Culinary Center, acercando nuestro conocimiento sobre especias, condimentos y materias primas a las nuevas generaciones de profesionales.
Esa apuesta por la formación acaba de vivir un momento muy especial en Madrid. Sergio Pita, jefe de área de Carmencita en Madrid, ha sido el padrino de la cuarta promoción de MOM Culinary Institute, una escuela con la que Carmencita colabora desde sus inicios y a la que acompaña de forma activa a través de producto, formación y apoyo directo al alumnado.
La ceremonia ha reunido a 72 alumnos graduados de los centros de MOM Culinary Institute en Madrid, procedentes tanto de la sede de Serrano como de El Pardo, en un acto al que asistieron cerca de 300 personas entre familiares, docentes, equipo académico y colaboradores. Como detalle para los protagonistas de la jornada, Carmencita entregó a cada alumno un especiero, un pequeño símbolo de lo que la marca quiere seguir representando para ellos a partir de ahora: una herramienta para cocinar mejor, investigar más y entender el sabor con criterio.
La presencia de Sergio Pita como padrino de la promoción supone también un reconocimiento a la relación construida entre Carmencita y MOM Culinary Institute durante los últimos años. Una colaboración que nació cuando el proyecto de la escuela todavía estaba en fase de desarrollo y que, desde entonces, ha ido creciendo en paralelo a la propia evolución del centro.
MOM Culinary Institute cuenta con una sede en un palacete de la calle Serrano 95 de Madrid y con un segundo centro en El Pardo, ubicado en un antiguo convento con más de una hectárea de huerto natural. Además, la escuela ha ampliado su presencia internacional con una sede en Kioto y prevé continuar su expansión con una nueva apertura en Málaga. En ese recorrido, Carmencita ha querido estar cerca de un proyecto que comparte una misma idea de fondo: la gastronomía crece cuando se combina formación, producto, innovación y sensibilidad por el origen.
La colaboración de Carmencita con MOM Culinary Institute se concreta en diferentes líneas de trabajo. Mantenemos dos alumnos de la escuela becados -uno vinculado al centro de Serrano y otro al de El Pardo- y participamos cada año en sesiones formativas impartidas por profesionales de sus equipos de cocina, calidad e I+D, además de poner a disposición del alumnado todo el producto. En estas clases, los alumnos conocen de cerca el universo de las especias, desde su origen y sus posibilidades sensoriales hasta su uso técnico en cocina profesional.
El objetivo es que los futuros cocineros no vean las especias como un simple añadido final, sino como un ingrediente capaz de transformar una receta desde la base. Trabajar con especias exige conocimiento, equilibrio, precisión y curiosidad. Entender cuándo incorporarlas, cómo combinarlas, qué papel juegan en una elaboración o cómo pueden cambiar la percepción de un plato forma parte de una cocina más consciente y más completa.
Durante estas formaciones, los alumnos reciben una presentación de la compañía, participan en ejercicios sensoriales y aprenden a sacar el máximo rendimiento a ingredientes que forman parte de la cultura gastronómica de todo el mundo. Para Carmencita, compartir ese conocimiento con quienes están empezando su camino profesional es una forma directa de contribuir al futuro de la cocina.
Esta colaboración se suma a otras iniciativas impulsadas por Carmencita en el ámbito de la formación gastronómica, como su acuerdo con Basque Culinary Center, una de las instituciones académicas de referencia internacional en el sector. En ambos casos, la filosofía es la misma: acercar la cultura de las especias a las aulas, reforzar la conexión entre industria y escuela, y ayudar a que los chefs del futuro comprendan mejor el valor del producto.
La graduación de la cuarta promoción de MOM Culinary Institute ha sido, por todo ello, mucho más que una ceremonia académica. Ha sido la celebración de un vínculo que sigue creciendo y de una idea que en Carmencita sentimos muy nuestra: el futuro del sabor también se aprende.